PROGRAMA DEL CONCIERTO
Ecos del Castillo de Praga
Órgano y más – Ciclo Internacional de Órgano San Miguel 2026
1
Charles John Stanley (1712–1786)
Festliche Barockmusic (Música barroca festiva).
2
Craig Sellar Lang (1891–1971)
Tuba Tune (Melodía para tuba).
3
Johann Sebastian Bach (1685–1750)
Preludio y fuga en sol mayor, BWV 541. *
4
Georg Friedrich Händel (1685–1761)
The Arrival of The Queen of Sheba (La llegada de la Reina de Saba de la obertura de Solomon).
5
J. S. Bach
Air (Aria de la Suite para orquesta n.º 3). Jesus bleibet meine Freude (Jesús, alegría de los hombres). Schmücke dich, o liebe Seele (Adórnate, alma querida), BWV 654 (de los «18 Corales de Leipzig»). *
6
Jan Křtitel Kuchař (1751–1829)
Pastorale en Do mayor. *
7
Wolfgang Amadeus Mozart (1756–1791)
Aria de la Reina de la Noche (de La flauta mágica).
8
Felix Mendelssohn Bartholdy (1809–1847)
Heilig ist Gott der Herr Zebaoth (Santo es el Señor Dios de los Ejércitos).
9
Petr Eben (1929–2007)
La ilusoria promesa de la edad dorada (parte X del ciclo El Laberinto del Mundo y el Paraíso del Corazón). *
10
Pavel Staněk (1927–2025)
Summer Music. 1. Medium. 2. Quasi Slow Rock. 3. Beat.
11
Léon Boëllmann (1862–1897)
Toccata (Suite gothique, Op. 25). *
12
André Campra (1660–1744)
Rigaudon.
*
Piezas para órgano solo
NOTAS AL PROGRAMA
Introducción
El concierto propone un recorrido por distintos paisajes sonoros europeos a través de una combinación instrumental especialmente brillante y poco habitual: el diálogo entre el órgano y el quinteto de metales. Ambos comparten una cualidad esencial: la capacidad de llenar el espacio con una sonoridad poderosa, solemne y rica en matices. Desde la música barroca hasta compositores checos contemporáneos, el programa explora diferentes formas de entender el color, la arquitectura sonora y el carácter ceremonial y festivo de la música.
El órgano de la Basílica Pontificia de San Miguel, construido por Gerhard Grenzing, encuentra en el quinteto de metales un interlocutor privilegiado. Trompetas, trompa, trombón y tuba prolongan y amplifican muchos de los colores propios del órgano, permitiendo juegos de contraste y fusión tímbrica de enorme riqueza. El resultado es una experiencia sonora particularmente adecuada para este espacio, donde la acústica realza tanto la claridad del contrapunto como el brillo ceremonial de los metales.
Charles John Stanley (1712–1786) - Música barroca festiva
El programa se abre con una evocación del barroco inglés a través de la música de Charles John Stanley, una de las figuras más importantes de la tradición organística británica del siglo XVIII. Ciego desde la infancia, Stanley desarrolló una carrera extraordinaria como organista, compositor e improvisador, siendo admirado incluso por contemporáneos como Georg Friedrich Händel.
Sus voluntaries para órgano representan una de las formas más características de la música inglesa de la época. Se trataba de piezas destinadas tanto al contexto litúrgico como al ámbito ceremonial, en las que alternaban secciones solemnes y pasajes de carácter brillante y virtuosístico. En esta adaptación para órgano y metales, la música adquiere un carácter especialmente festivo y majestuoso. Las trompetas recuperan el espíritu de las antiguas fanfarrias barrocas, mientras el órgano aporta profundidad armónica y continuidad sonora.
La escritura clara y luminosa de Stanley refleja un barroco más elegante y ceremonial que dramático, muy distinto del lenguaje alemán de Bach. La música parece pensada para resonar en grandes espacios, desplegando una sonoridad noble y jubilosa que funciona como una apertura ideal para el concierto.
Craig Sellar Lang (1891–1971) - Tuba Tune
Pocas obras del repertorio organístico del siglo XX han alcanzado la popularidad de Tuba Tune. Compuesta en 1929, esta pieza nació con el objetivo de mostrar el potencial sonoro del registro de Tuba del órgano inglés, uno de los registros de lengüetería más potentes y brillantes del instrumento.
La obra se basa en un tema amplio y decidido, de gran energía rítmica y carácter marcadamente ceremonial. Su escritura clara y directa, junto con su vitalidad, explican el enorme éxito que ha mantenido desde su composición.
Johann Sebastian Bach (1685–1750) - Preludio y fuga en sol mayor, BWV 541
El BWV 541 pertenece al periodo de madurez de Bach y constituye una de las obras más brillantes y virtuosas de todo el repertorio organístico barroco. Tanto el Preludio como la Fuga muestran un dominio absoluto de la escritura contrapuntística y una extraordinaria imaginación musical.
El Preludio se caracteriza por su energía expansiva y su escritura brillante para los manuales. Las rápidas figuraciones y el impulso continuo de la música crean una sensación de luminosidad y movimiento permanente. A diferencia de otras páginas más severas del compositor, aquí encontramos un Bach especialmente extrovertido y jubiloso.
La Fuga, basada en un tema construido sobre notas repetidas, desarrolla una arquitectura de enorme precisión. La claridad con la que Bach organiza las voces y hace crecer progresivamente la tensión sonora constituye uno de los grandes milagros de su escritura musical. El resultado combina rigor intelectual y fuerza expresiva con una naturalidad extraordinaria.
Interpretada en la acústica de San Miguel, la obra permite apreciar tanto la claridad del contrapunto como la riqueza tímbrica del órgano Grenzing.
Georg Friedrich Händel - La llegada de la Reina de Saba
Extraída del oratorio Salomon, esta pieza se ha convertido en una de las páginas más célebres y reconocibles de Händel. La música describe la llegada de la Reina de Saba a la corte del rey Salomón, y desde los primeros compases transmite un clima de elegancia cortesana y celebración.
La escritura está llena de dinamismo rítmico, imitaciones entre las voces y una sensación constante de movimiento. Händel demuestra aquí su extraordinaria capacidad para crear música brillante y teatral a partir de recursos relativamente sencillos.
Johann Sebastian Bach - Air (Suite orquestal n.º 3)
Conocida universalmente como “Air de Bach”, esta pieza constituye uno de los ejemplos más perfectos del lirismo barroco. Su aparente sencillez esconde una escritura de extraordinaria delicadeza y equilibrio.
La línea melódica se desarrolla sobre un acompañamiento continuo y sereno que crea una sensación de suspensión temporal casi hipnótica. La música avanza sin dramatismo, como una respiración lenta y constante.
En esta versión, el diálogo entre el quinteto de metales y el órgano permite explorar nuevos colores sonoros. La alternancia de frases entre ambos conjuntos aporta variedad tímbrica sin perder el carácter contemplativo y profundamente humano de la obra.
Johann Sebastian Bach - Schmücke dich, o liebe Seele, BWV 654
Este coral pertenece a los llamados “Dieciocho Grandes Corales” de Leipzig, obras en las que Bach alcanzó una síntesis extraordinaria entre técnica contrapuntística y profundidad espiritual.
La melodía coral aparece ricamente ornamentada, casi transformada en una larga meditación cantabile. Bajo ella, las voces interiores desarrollan un tejido armónico de enorme refinamiento y complejidad.
Más que una pieza virtuosística, se trata de una música profundamente contemplativa, que invita al recogimiento y a la escucha interior. Su atmósfera de serenidad y delicadeza contrasta con la brillantez festiva de otras obras del programa.
Johann Sebastian Bach - Jesus bleibet meine Freude, BWV 147
Este célebre coral procede de la cantata BWV 147 y representa una de las páginas más conocidas y queridas de Bach. La obra combina una melodía coral amplia y serena con un acompañamiento en movimiento continuo que genera una sensación de fluidez y luminosidad permanentes.
La belleza de esta música reside precisamente en ese equilibrio entre sencillez y sofisticación. El coral parece avanzar con naturalidad absoluta, mientras las voces interiores construyen una textura de enorme riqueza contrapuntística.
En esta adaptación, los metales asumen el movimiento ondulante característico de la obra, mientras el órgano sostiene el coral con solemnidad y profundidad sonora.
Jan Křtitel Kuchař (1751–1829) - Pastorale en Do mayor
Kuchař fue organista del monasterio de Strahov en Praga y una figura muy importante de la vida musical checa del siglo XVIII. Gran admirador de Mozart, realizó además algunas de las primeras reducciones para teclado de sus óperas.
Esta breve Pastorale refleja perfectamente el estilo galante centroeuropeo: claridad formal, melodías elegantes y una escritura luminosa y equilibrada. La obra transmite serenidad y frescura, con un carácter amable y casi pastoral.
Su inclusión en el programa sirve también para introducir la importante tradición musical checa, que tendrá continuidad en las obras finales del concierto.
Wolfgang Amadeus Mozart - Aria de la Reina de la Noche
La célebre aria de La flauta mágica constituye uno de los grandes desafíos técnicos del repertorio vocal. Sus vertiginosas coloraturas y su intensidad dramática la han convertido en una pieza emblemática de la ópera mozartiana.
En esta adaptación para metales, el virtuosismo vocal se traslada a los instrumentos, exigiendo una precisión extrema y un dominio técnico excepcional. El resultado conserva intacta la energía dramática y el carácter explosivo de la obra.
La relación de Mozart con Praga añade además un significado especial a esta pieza dentro del programa, ya que el compositor fue especialmente admirado y comprendido en la capital checa. Es famosa la frase de Wolfgang Amadeus Mozart: «¡Mis praguenses me comprenden!» (o en alemán, Meine Prager verstehen mich). La pronunció a finales del siglo XVIII tras el rotundo éxito de sus obras en Praga (República Checa), sintiéndose mucho más valorado allí que en la exigente e indiferente Viena.
Felix Mendelssohn Bartholdy - Holy is The Lord
Mendelssohn desempeñó un papel fundamental en la recuperación de la música de Bach durante el siglo XIX. Su propia música combina la claridad formal heredada del Clasicismo con la sensibilidad armónica del Romanticismo.
Holy is The Lord refleja esa síntesis entre tradición coral antigua y expresividad romántica. La obra despliega una escritura noble y solemne, de gran equilibrio y amplitud sonora.
La combinación entre órgano y metales potencia especialmente el carácter monumental de la pieza, creando una sonoridad rica y empastada que llena el espacio con gran naturalidad.
Petr Eben (1929–2007) - La ilusoria promesa de la edad dorada
Petr Eben es una de las figuras más importantes de la música checa del siglo XX. Su lenguaje combina tradición espiritual, modernidad armónica y una profunda conexión con la cultura centroeuropea.
Esta obra pertenece al ciclo El Laberinto del Mundo y el Paraíso del Corazón, inspirado en el pensamiento humanista de Jan Amos Comenius. Frente al carácter sombrío de otras secciones del ciclo, esta parte representa uno de sus momentos más luminosos y esperanzadores.
La escritura en trío recuerda deliberadamente a las sonatas en trío de Bach, aunque reinterpretadas desde un lenguaje contemporáneo. El resultado es una música de gran transparencia, llena de alegría y vivacidad.
Pavel Staněk (1927–2025) - Summer Music
Pavel Staněk fue una figura fundamental de la música checa para instrumentos de viento y director de la Banda de la Guardia del Castillo de Praga. Su música refleja la enorme tradición centroeuropea de las bandas y conjuntos de viento.
Los tres movimientos de Summer Music combinan elementos clásicos con influencias del jazz y de la música popular contemporánea. La obra alterna momentos líricos y rítmicos con una gran naturalidad, mostrando la extraordinaria versatilidad tímbrica del quinteto de metales.
Su lenguaje directo, vital y comunicativo aporta al programa un aire fresco y contemporáneo.
Léon Boëllmann - Toccata de la Suite Gothique, Op. 25
La célebre Toccata final de la Suite Gothique constituye una de las páginas más espectaculares del repertorio organístico romántico francés.
Construida sobre un ritmo continuo e implacable, la obra desarrolla una tensión creciente que desemboca en un final de enorme brillantez sonora. La escritura exige gran virtuosismo y resistencia, tanto por la rapidez de las figuraciones como por la densidad de la textura.
En la acústica de San Miguel, esta música despliega toda su potencia y carácter monumental, convirtiéndose en uno de los grandes momentos de brillantez del concierto.
André Campra - Rigaudon
El concierto concluye con una danza del barroco francés llena de energía y luminosidad. El Rigaudon se caracteriza por su ritmo binario decidido y por un carácter claramente festivo y cortesano.
La sencillez de su estructura permite que el protagonismo recaiga en el impulso rítmico y en el brillo tímbrico del conjunto. Después del recorrido musical del programa, esta obra funciona como una celebración final, luminosa y jubilosa, que cierra el concierto con elegancia y vitalidad.
LOS INTÉRPRETES
Quinteto de Metales de la Guardia del Castillo y de la Policía de la República Checa (Žesťový kvintet Hudby Hradní stráže a Policie ČR)
Pavel Hromádka: Trompeta y trompeta flautín (piccolo)
Jiří Bachtík: Trompeta y fliscorno
Šimon Šenkeřík: Trompa
Jan Triebenekl: Trombón
Pavel Hlubuček: Tuba
El Quinteto de Metales de la Música del Castillo de Praga fue creado a principios del año 2003 y está compuesto por destacados músicos de la Banda de la Guardia del Castillo y de la Policía de la República Checa. El primer impulso para la creación del conjunto surgió de la necesidad de interpretar fanfarrias ceremoniales y piezas de entrada en diversos actos oficiales, lo que posteriormente se amplió hacia obras de mayor envergadura de reconocidos autores checos e internacionales, presentadas en conciertos monográficos.
El repertorio del conjunto se caracteriza por su diversidad y amplio alcance estilístico, abarcando desde composiciones del Barroco, Clasicismo y Romanticismo hasta piezas de ragtime y arreglos de canciones pop. Por ello, en su repertorio figuran obras de J. S. Bach, G. F. Händel, J. Pezel, H. Purcell y W. A. Mozart, así como composiciones de S. Joplin, S. Wonder, The Beatles y otros.
Lucie Žáková
Lucie Žáková nació en la República Checa. Estudió piano, especializándose en órgano y clave en la Academia de Artes Interpretativas de Praga. Ha estudiado en Hamburgo, París y Toulouse. Cuenta con un máster en Enseñanzas Artísticas en Interpretación e Investigación Performativa de Música Española.
Ha ofrecido conciertos en Austria, Alemania, Holanda, Inglaterra, Japón, México y especialmente en Francia. Ha sido invitada a importantes festivales en España.
Junto con su marido Carlos Arturo Guerra, trabaja en varios proyectos pedagógicos en la provincia de Cuenca para acercar la interpretación al órgano a todos los públicos, en los órganos históricos de Cardenete, Belmonte y la Catedral de Cuenca. Esta actividad ha cristalizado en academiadeorgano.com, la primera academia de órgano exclusivamente por internet para todo el ámbito hispanohablante. Además, ambos colaboran con la Catedral en la organización artística del festival anual Música en la Catedral, de proyección internacional.
Actualmente es una de los tres organistas de la Basílica Pontificia de San Miguel de Madrid.